lunes, 9 de febrero de 2009

Las ganas de ser

Estuve poco tiempo sentada en una tierra desconocida. Pero fue suficiente como para entender que ni ahí ni en ningún lugar se pueden esconder los problemas. Podés estar al lado de alguién o estar completamente solo, que ellos andan revoloteandote sin necesidad de pagar transporte u hospedaje, porque son parte de vos. Cuando menos los necesitas es cuando aparecen y juegan a la crueldad con la armonía se suponía que tenías en ese instante.
Cinco segundos son suficientes para devorar los mas afines pensamientos de tranquilidad. Entonces es cuado comienza un interminable diálogo con vos mismo y tus problemas, y terminas en un juicio, siendo vos la víctima de tus propias acusaciones. Ellos no tienen piedad a la hora de reprocharte cada centímetro de imperfección que reside en tu vida, ni de lastimarte a vos mismo (lo cuál me parece irónico, porque sin estar involucrada alguna persona externa que se supone, son las que generalmente lastiman, terminas solito hacíendote pedazos).
Entonces, podés físicamente estar disfrutando de un lugar paradisiaco, mientras por dentro te estás dando con un látigo en el alma.
Te cuesta procesar la información que te da la persona que está al lado, porque tenés una guerra de papeles, de tiranos, de mentiras, de miedos y verdades que nunca has podido afrontar.
Y... Acaso ellos tienen la culpa?
He de decir, que siendo víctima reciente de ellos, desafortunadamente no. Son como una plaga de algún insecto que se reproduce a partir de, digamos, una fruta que dejas que se pudra. Yo tengo la culpa de eso. Entonces basándome en esta comparación, podría decir que dejo que mi mente se pudra para que la plaga de problemas crezca cada vez más. ¿Seré una idiota o que es lo que me pasa? Porque realmente esto no tiene un sentido. He leído, escuchado y hasta he dado consejos más de una vez con la frase de que "para que los problemas no ocurran, tenés que enfrentarlos" y bla bla bla... Y lo peor de todo es que actúo como una total ignorante cuando se trata de aplicar eso en mi vida.
A veces me siento a charlar con mis miedos, con miedo a que me de aún más miedo. Bueno, pensándolo bien, su especialidad es el miedo, entonces su trabajo es llenar a la gente de distintos tipos de ellos, de diferentes especialidades. Entonces es cuando comprendo un poco más la raíz del asunto. Ellos son como el postgrado de la carrera de inseguridad... Y me río, porque comparándolos con esta tontería, todo comienza a tomar sentido para mí.
Esto me está gustando, entonces voy a continuar.

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