
Dejame entender que fue eso que pasó.
Dejame concentrarme en este segundo de perfección... y así volver a la vida.
Todavía no se si fue verdad o mentira.. o las dos.. o fue producto de un sueño.
Pero dejame mostrarte la realidad...
y la realidad es, y fue una.
Dos.
Dos por ahi, dos palmeras, dos mares, dos continentes, o dos mundos, como querás verlo.
El punto es, que simplemente fuimos locos, locos desenfrenados por una pasión loca... la locura que acompaña al amor.
Y no se si fue amor... pero lo que si sé que es y siempre será, es sentimiento y pasión...
Sentimiento puro de todo... que me envuelve y me lleva más allá...
Sentimiento puro de todo... que me envuelve y me lleva más allá...
Y como siempre, ahi quedaré... como encantada a tu lado.
1 comentario:
“(…) Entre un quizás, y, un tal vez.
Resignación,
frente a lo que no cesa de insistir
de esa noche anterior.
Resignación,
de ser tomado por la veracidad del vino
que trasciende lo carnal
y abre la puerta a lo memorable.
Resignación,
al ser atrapado
por la noche,
por lo incontenible,
por lo que se desea,
sin arrepentimientos ni culpas sin sentido.
Resignación,
que da el vértigo
de estar dentro o fuera del marco
y la única apuesta
de estar o no, dentro del espacio lúdico
de aceptar o no las condiciones de la escena.
Resignación,
que oscila en espacios cortos
de un paso hacia adelante o hacia atrás,
que tiende de un hilo muy fino,
de un marco lleno imaginarios
y de locas convergencias.
Resignación,
de las contingencias para nada azarosas
que marcan un antes y un después
y que deciden reacciones e impulsos futuros,
estados irreversibles.
Resignación,
de la primacía de lo relativo,
que es lo que te impulsa y detiene
de la invitación incesante del tentador riesgo
de acciones translúcidas.
Resignación,
de la fuerza con la que fluye
de la fuerza con la que se siente
de la fuerza con la que se juega
de la pasión que se desata.
Resignación,
de la imperante sombra
de otra noche
de otro sesgo
de un retorno.
Resignación,
de lo recurrente de esa noche
imagen tras imagen
mirada tras mirada
caricia tras caricia
verso tras verso
Resignación que titubea entre,
un quizás que retorne
y un tal vez que sea compartido.”
Gracias por compartir,
Iván.
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